Tiempos convulsos en la región humana de Golothar, al sur de la Cordillera Septentrional, en Darlime, tras la II Guerra Civil nació lo que hoy en día es conocido como La Alianza. Su nombre indica, un acuerdo, un pacto entre dos facciones; las Mercenarias de Isha y la Legión de los Cien Corazones. Alianza establecida para sobrevivir a una amenaza mayor que hizo peligrar el futuro de ambas facciones. Es por ello que, bajo este compromiso, ambas fuerzas militares colaboraron aunando esfuerzos bélicos pero manteniendo, a su vez, una identidad propia y separada entre sí.

Para conocer la Alianza nos tenemos que remontar en el tiempo y tratar a ambas facciones por separado, explicando su historia individualmente y convergiendo finalmente en los puntos en que ambas se entrelazan para formar la Alianza.

El origen de las Mercenarias de Isha se remonta muchos lustros atrás, tal vez desde la Guerra de los Linajes, tal vez incluso desde los principios de los Humanos de la Superficie. También se dice que las Mercenarias de Isha descienden de un linaje que se mantuvo oculto durante la Guerra de los Linajes y que no tomó parte en ningún bando. También hay quien se aventura a decir que las Mercenarias provienen incluso de antes, que son tan antiguas como los Humanos de la Superficie y los Humanos de las Cavernas, que eran una tercera escisión de los seres humanos que prosperó ajena a la Guerra de la Estupidez. Pero todo aquello queda muy atrás y lo único probado son las primeras apariciones documentadas de las Mercenarias de Isha denominadas inicialmente como Amazonas de Isha. En dichos escritos, ya es notorio que se trataba de una fraternidad exclusiva entre mujeres y que las raíces de la que existe constancia escrita, se remontan a la época del Reinado de los Malakoy.

Es en aquella época de inicios convulsos, que, tras un periodo de tiempo de guerras internas denominado la Guerra de los Linajes, las Amazonas de Isha, toman relevancia en la historia de la humanidad en Darlime. El linaje vencedor erigió a su líder Malakoy como Rey soberano y protector de Darlime.
Malakoy, siempre apostado al norte para proteger el paso de los incisivos ataques de los Soimi, pidió los servicios militares de las Amazonas de Isha para garantizar la paz en el interior del reino, así el vasto ejército del gobernante protegía la frontera norte de los ataques Soimi sin ser debilitado por rencillas entre condados de linajes distintos. Las Amazonas de Isha, a cambio recibían riqueza, propiedades y prometedoras niñas que pasarían a engrosar las filas de su fraternidad.

Durante muchos lustros, el ejército de Malakoy pudo permanecer centrado en la defensa de la frontera sin preocuparse por lo que sucediera en el interior del reino. Las Amazonas de Isha iban allí donde se las necesitara. Apostadas en campamentos improvisados a las afueras de los poblados y ciudades, instauraban el orden en los condados en conflicto. No obstante, dichos asentamientos no proporcionaban buena protección a las Amazonas y, en ocasiones, se vieron presas de ataques hostiles. Lo cual hizo que las Amazonas instaran al Rey Malakoy a que, además de su tributo habitual, en cada poblado o ciudad en que se las solicitara restaurar el orden ellas tuvieran una choza o palacio donde guarecerse y que dicha propiedad pasaría, desde aquel momento, a pertenecer a las Amazonas de Isha que, así, cada vez se hacían más poderosas y fuertes en el interior, adquiriendo nuevas propiedades y riquezas.

Y así fue como durante un largo tiempo, la frontera norte de Darlime estaba bien sellada y el interior controlado.

Tras La Gran Traición, con el alzamiento de la Legión de los Cien Corazones como nuevo gobierno de Darlime, se vieron relegadas en sus funciones que los nuevos dirigentes asumieron como propias. No obstante, las Amazonas de Isha se reinventaron, y puesto que ellas no se opusieron a La Gran Traición y rompieron su acuerdo con la familia Malakoy, los nuevos gobernantes permitieron estos cambios. Siguieron ofreciendo sus servicios como Mercenarias a quien quisiera pagar el precio adecuado. Mantuvieron las exigencias de pago que ya tenían en El Reinado de Malakoy; riqueza, propiedades o incluso las hijas de aquellos que solicitaban sus favores, que pasaban a ser instruidas en las artes de las Mercenarias. En todo ese tiempo acaudalaron muchas riquezas, incrementaron su poder con el dinero y tropas comprometidas con la fraternidad y son ahora una facción de reconocido potencial militar en todo Golothar.

El origen de la Legión de los Cien Corazones es tan claro y documentado como también falso e intencionado. De acuerdo a la historia documentada, su linaje se remonta al principio de los principios de los Humanos, a los originales, a los linajes puros de la Humanidad de la Superficie, a aquellos que en la Gran Guerra de los Linajes se postularon del lado del Linaje Malakoy. El apoyo de este Linaje fue testimonial, las fuerzas armadas, coraje y valía en ese entonces eran débiles y por ello tuvieron que aceptar el peor de los condados de los repartidos entre los linajes vencedores. Este era un condado abrupto, incrustado entre las faldas de la Cordillera Central, escondido entre los bosques, con un único acceso, en plenos desniveles, poco fértil y en unas condiciones meteorológicas adversas. A pesar de todo esto, el Linaje aceptó de muy buen grado la ofrenda. Incluso cedió su nombre familiar a los Malakoy y crearon la Hermandad de los Cien Corazones, organización religiosa que se recluiría en su condado sin recibir ni efectuar visitas, para dedicar en todo momento su cuerpo y alma a rezar por el bien del ejército de Malakoy para que protegiera a todos los habitantes de Darlime.

Como ya se ha dicho todo esto está perfectamente argumentado por escrito y los referentes documentales parecen irrefutables. Sin embargo, hay escritos más antiguos, que permanecen en la clandestinidad, prohibidos, que desvelan la verdadera historia, la realidad de cómo lo que se suponía una hermandad religiosa en realidad escondía propósitos más oscuros.

Estos escritos nos sitúan en La Guerra de la Estupidez, y debemos ahondar en el conocimiento de los vencidos. En la Cordillera Central de Golothar, donde los Humanos de las Cavernas huyeron para evitar su exterminio se encuentra el origen real de la Legión de los Cien Corazones. Allí se gestó el embrión de La Gran Traición que los vencidos, los Humanos de las Cavernas, elaboraron con suma inteligencia para exterminar a los Humanos de la Superficie. El primer paso, ya se había logrado. Tenían el condado más inaccesible y protegido por la Cordillera Central. Pero el resto de esta historia, tal vez, pertenezca y deba ser contada al describir la banda de los Carroñeros de las Profundidades. Así pues, regresemos a nuestro presente, con la Legión de los Cien Corazones.

La Legión de los Cien Corazones está compuesta de hombres fornidos y bien entrenados. Su nombre inicial, y que sirvió de velo a ojos de la familia Malakoy, fue la Hermandad de los Cien Corazones. Durante tiempo, prepararon en la sombra una rebelión en las entrañas del reino para apoderarse de Darlime. Bajo la apariencia de hermandad pacífica, fueron construyendo un ejército bien equipado y con dotes militares muy desarrolladas. Tras un inteligente, elaborado y longevo ardid, dieron la estocada definitiva a la familia Malakoy que vieron su longevo gobierno derrocado. A partir de ese momento la Hermandad dejó paso a la Legión de los Cien Corazones y si bien su llegada no fue inicialmente bien recibida por la población, con el tiempo supieron ver los beneficios basados en una nueva organización del reino, que potenció un comercio en auge y una prosperidad aparentemente algo más repartida.

Durante décadas, la era de la Legión de los Cien Corazones gobernando Darlime procuró beneficios a la población que experimentó como sus vidas mejoraban. Pero no todos estaban satisfechos, y una nueva orden, inició su desarrollo clandestino en las grandes ciudades del sur de Darlime, en las que se hizo fuerte y poderosa: los Neonatos. Estos siguieron los pasos de sus predecesores y, nuevamente, derrocaron el vigente gobierno de la Legión en la región humana de Golothar.

Durante y después de la II Guerra Civil de Darlime, la Legión de los Cien Corazones se guareció en el Alcázar de las Mercenarias de Isha quienes les procuraron protección y seguridad a la facción que gobernaba Darlime y que estuvo a punto de ser extinguida. Por suerte para éstos, los Neonatos no pudieron dar la estocada final y la Legión junto con las Mercenarias resistieron el envite. El difícil acceso a la zona de la Alcázar y la falta de conocimiento de dicho terreno hizo que la defensa fuera eficiente, hasta el punto que los nuevos gobernantes tuvieron que retroceder para recomponer su agotado y desgastado ejército. Durante varios meses, la Orden del Águila Engranada, el ejército de los Neonatos, se estableció en Natria y se recompuso hasta que padeció la primera derrota en la Guerra de la Reconquista de Darlime.

La recién creada Alianza elaboró un plan para recuperar de los territorios perdidos. En un ataque mixto, hombres y mujeres, atacaron la ciudad de Natria desde su cara norte. Los Neonatos, ofrecieron toda su resistencia bélica para repeler el ataque con enorme eficiencia, pero entonces, de improviso un destacamento del ejército de la Alianza atacó desde el sur de Natria sorprendiendo a sus defensores.

El plan urdido entre los líderes de ambas facciones había resultado de enorme efectividad. Se habían jugado su supervivencia en ese ataque. Desde hacía semanas, casi la totalidad del ejército de la Alianza había abandonado el Alcázar de las Mercenarias por la cordillera septentrional, escondiéndose en las Ruinas del Castillo de Malakoy y avanzando hasta la rivera oeste del Rio Natria. Allí esperaron a que el pequeño grupo restante del ejército de la Alianza golpeara desde el norte y sirviera de señuelo para que el grupo importante no tuviera oposición a distancia al entrar por la cara sur de la ciudad. Sin duda, este plan era a vida o muerte, puesto que las defensas del Alcázar disminuían a medida que el plan avanzaba. Pero, por suerte para la Alianza, el plan resultó en un completo éxito y le permitió ganar La Guerra de la Reconquista de Darlime.

Esto dio paso a la época del Ciclo Evolutivo en la que los Neonatos reorganizaron sus tropas y se hicieron fuertes en las proximidades de sus principales ciudades en el sur de Darlime. Mientras tanto una vez creada la Alianza, lo que quedaba de la Legión de los Cien Corazones, regresó a la región que obtuvo en la guerra de los Linajes, en la que se fortaleció durante la época de Malakoy, el condado de Lerian. Este había soportado menos ataques de los Neonatos que el Alcázar de las Mercenarias de Isha, gracias a la dificultad para acceder a la ciudad capital del condado. Si bien, en tiempos pretéritos la escarpada zona sirvió para que la Hermandad pudiera militarizarse con tranquilidad, ahora había servido para que el ejército invasor no entrara con toda su artillería bélica.

Desde estos dos baluartes, el Alcázar de las Mercenarias de Isha y el condado de Lerian, la Alianza se rearmó con fuerza y comenzó su campaña de liberación.

En la época actual, la Alianza ha recuperado parte de lo perdido. Ha hecho retroceder a los Neonatos al sur de lago Merile y la esperanza de reconquistar todo Darlime crece hasta el punto de que un nuevo pacto se ha sellado entre los dirigentes de la Alianza denominado el Protectorado.